Juan Manuel Sáez de la Calle, Director de la Revista Byte TI
Juan Manuel Sáez de la Calle, Director de la Revista Byte TI

A cualquier persona razonable que le pregunten opinión sobre el Presidente Trump va a contestar, siendo moderados, que no le parece una persona preparada para ejercer el cargo que ocupa.

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En lo que no habría unanimidad sería en opinar sobre si este señor realmente decide en los temas importantes. Lo afirmo porque no me creo que un personaje como éste, que estoy convencido de que no sabe diferenciar un Smartphone de una PlayStation, pueda discernir sobre si una compañía como Huawei nos espía o es la que nos manda las pizzas.

La gravedad sube de tono cuando se improvisa una sanción arbitraria, se mantiene durante unos meses, -con lo que eso lleve consigo-, se da marcha atrás durante unos meses, y se vuelve a amenazar con las sanciones del principio: un despropósito complicado de calificar.

Las autoridades chinas presionaron lo previsible para que la Administración norteamericana diera marcha atrás en su boicot, pero seguimos en una incertidumbre que no beneficia a nadie. La compañía oriental tiene ya disponible su alternativa al mundo Google, pero desconocemos los plazos y la estrategia que tenga preparada.

Huawei sale de ésta, porque es quién es: pocas otras empresas podrían haber aguantado un envite como el que ha padecido

Todo parecía indicar que Trump no iba a poder mantener sus bravatas, pero el mal se ha hecho y las consecuencias económicas para Huawei le han destrozado su ejercicio económico de este año (perderá 9.000 millones de euros).

Huawei sale de ésta, porque es quién es: pocas otras empresas podrían haber aguantado un envite como el que ha padecido. A pesar del dramático mensaje interno a los empleados de su Presidente, disponen de recursos para salir adelante.

Si lo pensamos bien, todo este episodio no ha dejado de ser un serio aviso de este Gendarme mundial, que puede hacer con nosotros simple y llanamente, lo que le dé la gana. Y debemos tenerlo claro: al final todavía  no se ha demostrado que pueda con los chinos, pero si nos la juega a nosotros, los europeos, seguro que nos arruina. Esto no puede ser.