En la guerra abierta que tiene la Administración Trump contra la multinacional china Huawei, su presidente Ken Hu salió ayer en defensa de su compañía y aunque sin mencionar explícitamente a los Estados Unidos y a su presidente, retó a aquellos Gobiernos que están dictando prohibiciones sobre los equipos de Huawei a que «demuestren las supuestas amenazas de seguridad que tienen esos productos para de esta forma, abrir líneas de comunicación para que poder actuar y solventar los suspuestos problemas». Sin embargo, y tal y como informa Bloomberg, el máximo responsable de la multinacional china afirmó durante una rueda de prensa celebrada en la sede central de la firma, que son varios los países que no tienen esa disposición ya que «su objetivo no es la mejora de las soluciones y de los productos, sino que lo único que se pretende es denostar a una compañía por simples motivos políticos».

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Hu mostró su disgusto por hacer mala prensa de la compañía básandose en unos supuestos fallos de seguridad y de espionaje, que negó taxativamente: «Cuando se trata de seguridad, la realidad es que los hechos hablan por sí mismos. El historial de seguridad de Huawei está completamente limpio. En más de 30 años, jamás hemos sufrido un problema grave de ciberseguridad ni se ha podido demostrar que nuestros productos sean una amenaza para ningún estado».

Durante su exposición Ken Hu volvió a hacer foco en como Huawei considera a la seguridad un pilar fundamental de su estrategia y puso varios ejemplos de acuerdos firmados con diferentes Gobiernos. Asimismo, y a fin de demostrar ese compromiso, anunció la apertura durante el primer trimestre del año que viene de un centro de seguridad en Bruselas. También anunció una inversión de 2.000 millones de dólares durante los próximos cinco años para mejorar sus procesos de ingeniería de software.

Demanda contra Meng Wanzhou

En cuanto a la demanda que tiene interpuesta la Administración Trump contra su directora financiera, Meng Wanzhou, por supuesta violación de las sanciones comerciales contra Irán, el máximo mandatario chino no quiso realizar declaración alguna alegando que confía en los sistemas judiciales canadienses y estadounidenses.

Finalmente señaló que la limitación de la venta de sus productos y soluciones en EE. UU. lo que está haciendo es provocar un incremento del coste de los equipos de red que se está transmitiendo a los usuarios finales.