“Vaya está pocha esta manzana, tendré que tirarla…”, “hice cocido de más, llevamos toda la semana comiendo garbanzos, ¿lo tiramos?”, “cociné spaghetti y sobró la mitad, ya no hay quién se los coma, ¿a la basura?”…. esto ocurre todos los días en las casas de los españoles. Fujitsu, consciente de esta realidad, quiere involucrar a sus empleados en la campaña “Yo no desperdicio”.

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El objetivo principal es poner en contacto a las personas que tienen algún producto que no vayan a consumir, con personas interesadas en ese producto y que viven cerca, acordando un punto de entrega, creando una red social con la que comunicarse con otros. Todo ello a través de una plataforma web y, en breve, una app para dispositivos android. Además, se pueden compartir recetas para hacer mermelada, croquetas o tortillas, etc…. y así aprovechar los alimentos que nos sobran, además de servir como plataforma en la que se pueda compartir ideas, trucos y buenas prácticas, para mejorar la conservación de los alimentos y evitar que se pongan malos antes de tiempo.

Ha sido una iniciativa de Prosalus, una organización no gubernamental de cooperación al desarrollo (ONGD), cuya misión es promover el respeto, la protección y la garantía de los derechos humanos a la alimentación, a la salud, al agua y al saneamiento. Una de las líneas de trabajo de Prosalus está relacionada con el reconocimiento del derecho a la alimentación y la disminución del desperdicio de alimentos.

El porqué de esta iniciativa está en las cifras. En todo el mundo se producen al año unos 1.300 millones de toneladas de pérdidas y desperdicios de alimentos. Sólo en España se generan 7, 7 millones, según datos de EUROSTAT y en nuestros hogares se desperdician 1,5 millones de toneladas según HISPACOOP, es decir unos 32 kilos por persona y año. Para Fujitsu, el objetivo es conseguir reducir estas cifras y que en el 2030, estos datos los veamos reducidos a la mitad y por ello, se impulsa esta iniciativa de forma interna.