Alfonso Ramírez, director general de Kaspersky Iberia
Alfonso Ramírez, director general de Kaspersky Iberia

No hace tanto tiempo que tener un ordenador en casa era algo poco habitual. Parece mentira, pero así era la realidad cuando Kaspersky creó su primer antivirus. La historia ha evolucionado rápidamente y hoy vivimos todos conectados a Internet a través de una variedad de dispositivos. Aunque el escenario ha cambiado en la actualidad, la seguridad sigue siendo nuestro leit motiv; lo fue en nuestros inicios, como fabricante de antivirus, y lo es ahora, cuando las opciones se han multiplicado, al igual que nuestros servicios y soluciones.

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Para hacernos una idea de esta rápida evolución basta mirar algunas cifras: en 1998, tratábamos alrededor de 50 muestras de malware nuevas al día y hoy, 21 años después, son más de 360.000. Hoy, en un mundo ultra conectado, impulsado por la industria 4.0, la conectividad lo es todo. Nos ofrece infinidad de oportunidades, pero también abre muchas puertas a otros peligros que pueden afectar a empresas y a personas. Tenemos que proteger, literalmente, todo lo que nos rodea, y la forma en la que lo hacemos debe cambiar.

No hemos encontrado aún la fórmula para estar 100% protegidos frente a todas las amenazas modernas. Sin embargo, ya hemos empezado a trabajar en lo que Kaspersky cree que será el futuro de la ciberseguridad. Se trata de lo que denominamos ciberinmunidad, una nueva forma de entender la seguridad en la que el coste de un ciberataque debe ser mayor que el coste del daño (para la víctima) o el posible beneficio (para el ciberdelincuente).

La ciberinmunidad es una nueva forma de entender la seguridad en la que el coste de un ciberataque debe ser mayor que el coste del daño

Para alcanzar este objetivo, necesitamos cambiar el enfoque de los sistemas y productos de seguridad. Ahora mismo nuestro trabajo consiste en construir una capa de seguridad sobre la arquitectura de los sistemas existentes. Pero ¿no sería mucho más fácil tener productos con un diseño seguro que a priori no necesiten protección adicional? Sin falsas modestias, nos ha parecido una gran idea y nos hemos puesto a trabajar, empezando por el Internet de las Cosas (IoT), un mercado donde la seguridad es apenas inexistente, a pesar de su crecimiento – se espera que el año próximo año lleguemos a 20 mil millones de dispositivos conectados, los cuales, como hemos comprobado muchas veces, seguirán utilizándose en los principales ataques DDoS y botnets.

Para resolver este reto, es necesario diseñar «dispositivos inteligentes» con una arquitectura segura y una capa de seguridad que aísle todos sus módulos para restringir cualquier comportamiento inusual de los dispositivos IoT. Este concepto ya se puede implementar utilizando el Sistema Operativo Kaspersky para dispositivos conectados integrados y también en sistemas y productos más complejos.

El camino, por tanto, no ha hecho más que empezar. Será un largo viaje, por ello es de vital importancia que continuemos con nuestra labor de concienciación. Debemos seguir educando a los usuarios sobre los peligros de este mundo conectado, aún vulnerable. Estoy convencido de que, sin duda, es el primer paso para lograr la ciberinmunidad.