El anuncio era tan grave que la compañía decidió hacerlo en dos partes. Primero filtró que podría haber despidos,  para preparar al personal y al mercado,  y luego desató el verdadero misil informativo que nadie esperaba por su envergadura: nada menos que 18.000 empleados engrosarán las lista del desempleo mundial, más del 14 por ciento de la compañía.  Se desconoce, por el momento, cual será la incidencia en nuestro país,  pero se teme que puede haber una buena  «limpia».

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El ajuste es consecuencia, además de por la pérdida de competitividad de los productos de la empresa, por la integración de Nokia en su estructura de negocio. Asimismo, se traducirá en unas cargas de hasta 1.600 millones de dólares durante los próximos cuatro trimestres.

Microsoft precisa que espera que el ajuste esté concluido para final de primer semestre de 2015. La reestructuración se anuncia una semana después de que el propio Nadella expusiera las líneas básicas de la estrategia que iba a seguir al frente de la compañía.

Se trata, por tanto, de la mayor reestructuración en la historia de la compañía tecnológica que cuenta con una plantilla de 127.000 empleados en todo el mundo.

En la nota en la que anuncia la medida se precisa que van a comenzar con el ajuste de inmediato y avanzan la supresión inicial de 13.000 puestos de trabajo. Los afectados recibirán las notificaciones de despido durante los próximos seis meses.

Como dejó entrever el propio consejero delegado de Microsoft, se encontraron más redundancias de las esperadas con Nokia, que cuantifica en 12.500 empleos. Esta última ronda de despidos, que sigue a la que anunció en 2009, en plena crisis económica y financiera global, afectará también a los empleados de negocios que adquirió durante los últimos años.

Al simplificar la manera en la que trabaja Microsoft, explica el ejecutivo, se pretende hacer la compañía más ágil y que responda más rápido a los cambios de tendencia en la industria tecnológica. También es una manera de exigir responsabilidades a las diferentes unidades de negocio a la vez de que se “moderniza” el proceso de ingeniería de la compañía. Nadella hace referencia en concreto a un cambio en la disciplina y en la cultura seguida hasta ahora.

Microsoft cerró la compra de Nokia en abril. La multinacional de Redmond tiene previsto presentar resultados de cierre de ejercicio fiscal el próximo martes, el mismo día que Apple. Serán los primeros que incluyan el rendimiento del fabricante de dispositivos móviles finlandés. La compra de la compañía se anunció el año pasado bajo el mando de Steve Ballmer y este ajuste de plantilla aviva las voces sobre si fue realmente una buena operación.

Nadella se reserva dar detalles específicos sobre la nueva estrategia corporativa o sobre las prioridades que tiene para la inversión futura hasta la cita con los analistas del 22 de julio. Si insistió en que es necesario tener «un objetivo claro» desde el comienzo y admitió que realizar esa visión lleva inevitablemente a adoptar “pasos muy difíciles”. Concluyó que mientras se eliminan empleos en unas áreas operativas «se refuerzan» en otros negocios estratégicos.