En un acto tedioso, sin contenido, lleno de referencias previsibles sobre la tecnología, sin concreción alguna sobre qué y cómo se van a llevar a cabo las propuestas, el ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, el presidente de Indra, Fernando Abril-Martorell, el consejero delegado de Telefónica, José María Álvarez-Pallete y el director general y responsable de Innovación de Banco Santander, José María Fuster, han presentado la iniciativa Industria Conectada 4.0, un proyecto público-privado que nace con fin de impulsar la transformación digital de la industria española.

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Abrió el turno de intervenciones José María Fuster, el más plomizo de todos, con un discurso que más bien sonaba a repetido de otro evento de compromiso, más filosófico que concreto, y absolutamente descontextualizado. Habló de cinco “olas tecnológicas”, con la Social Media como más destacada.

Le siguió José María Álvarez-Pallete, con otro discurso leído, pero mejor preparado y con mayor contenido. Sacaría dos ideas de lo que afirmó: los avances tecnológicos son importantes para todos, pero más lo es que se amplíe el número de personas que puedan acceder a ellos Y algo también relevante: “necesitamos más inversión en software”.

Fernando Abril-Martorell, por su parte, no subió la media en cuanto a contenido, limitándose a contarnos las “novedades” que ya todos sabemos sobre la importancia de adoptar las nuevas tecnologías.

La Secretaria General de Industria presumió de la cantidad de horas y personas que han dedicado tiempo a elaborar este plan, que supuestamente conoceremos en su extensión allá por el próximo mes de septiembre. Acertó al decir que quien tendría que haber estado en esa tribuna era el secretario de Estado, Calvo Sotelo, como “titular” de las materias a debate, pero no explicó cuál ha sido su papel.

Y cerró el acto, el Ministro, José Manuel Soria para, como no podía ser de otra forma, hablar de todo, menos de lo que venía a cuento. La mitad de su intervención la dedicó a explicar las bondades de la recién conocida encuesta de población activa, y el resto para releer su discurso de oportunidades para España en el camp de las nuevas tecnologías, pero que nunca vemos concretadas.

Por supuesto, no hubo oportunidad de preguntar por parte de los numerosos representantes de medios de comunicación que atendieron la cita.

A los periodistas se nos entregó una nota de prensa en  que se destaca que “esta iniciativa tiene un triple objetivo: incrementar el valor añadido industrial y el empleo cualificado en el sector; favorecer el modelo español para la industria del futuro y desarrollar la oferta local de soluciones digitales; desarrollar palancas competitivas diferenciales para favorecer la industria española e impulsar sus exportaciones”.

Prosigue diciendo que “los mercados son cada vez más globalizados, exigentes y competitivos y la industria tiene que adaptarse y acometer procesos de digitalización para mantener posiciones competitivas. La multiplicación de la conectividad, la aparición de nuevas tecnologías como la computación en la nube, el internet de las cosas, el big data o la sensorización, permiten que la industria pueda abordar este reto, alcanzando la cuarta revolución industrial”.

Insiste que “esta oportunidad implica un cambio radical que ofrece a España y a la industria española una gran oportunidad de transformación y evolución que se debe aprovechar. La industria tiene un efecto multiplicador que se extiende a ámbitos como la investigación o el desarrollo de servicios basados en la tecnología y es, por tanto, garantía de crecimiento, empleo de calidad, competitividad y prosperidad”.

“Con el fin de fomentar que la industria española aproveche esta oportunidad, el Ministerio de Industria, Energía y Turismo, Indra, Telefónica y Banco Santander han presentado unas primeras conclusiones que van a posibilitar que España construya su propio modelo de transformación digital de la industria”.

Aunque las conclusiones y el informe finales de la iniciativa se presentarán en septiembre, se han adelantado las cuatro líneas de actuación para facilitar el cambio del modelo español hacia la industria 4.0:

–      Concienciación y formación sobre la digitalización en la industria para hacer conocer sus beneficios y desarrollar las competencias necesarias.

–      Creación de entornos y herramientas de colaboración, que favorezcan la transferencia entre industria y los proveedores de tecnología.

–      Consolidación de las nuevas tecnologías en España, potenciando la financiación de I+D+i, definiendo estándares y fomentando alianzas internacionales.

–      Apoyo a la implantación de las nuevas tecnologías digitales, con el objetivo fundamental de vencer las barreras existentes para su implementación.

“La ejecución de esas líneas permitirá a la industria ser más competitiva, afectando la incorporación de estas tecnologías a sus productos, a sus procesos de producción y a los actuales modelos de negocio. Asimismo, se diseñará un modelo de gobernanza, que será una garantía de la continuidad de la iniciativa que demanda la industria española. Este modelo deberá coordinar los esfuerzos de varios departamentos ministeriales y la participación de empresas y actores involucrados”.

Se concluye explicando que el término ‘4.0’ hace referencia a la cuarta revolución industrial impulsada por la transformación digital y supone un salto cualitativo en la organización y gestión de la cadena de valor del sector. La primera revolución vino marcada por el paso de la producción artesanal al desarrollo de la maquinaria y la fabricación en mayor escala. La segunda, por la utilización de la energía eléctrica y la producción masiva en cadenas de montaje. La tercera, por la automatización de la fabricación y la informatización de las empresas industriales. Y esta cuarta revolución viene determinada por los grandes avances de la tecnología.