El mundo está cambiando a marchas forzadas y eso se puede apreciar nada más pisar el Mobile World Congress. La ingente marea humana que pasea por la Fira de Barcelona está ávida de conocer las últimas novedades que se producen en este cambiante sector de los smartphones, las tabletas o las aplicaciones móviles. Y una cosa está clara: el mundo gira hacia Oriente, hacia los gigantes asiáticos, que han perdido los complejos para competir con las tradicionales multinacionales que hasta ahora dominaban el sector. El futuro, por lo visto aquí, pinta, y muy bien, para empresas como Samsung, HTC, Huawei o ZTE y un poquito peor para multinacionales con pies de barro como Nokia o HP. Al menos en lo que a movilidad se refiere, son los chinos y los coreanos los que llevan la iniciativa en estos momentos.

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Y es que, estas firmas han dado un paso especialmente importante. Ya no son aquellas compañías que se limitaban a copiar lo que se hacía en Occidente, desprediendo de forma paralela un halo cutre. Si antaño se pensaba que los productos chinos sólo podían competir en precio, ahora lo hacen en todos los frentes: diseño, calidad y última tecnología. Todo ello envuelto además en una excelente puesta en escena que les ha llevado a convertirse en las estrellas de esta MWC 2012.


Dentro de los productos presentados destaca la serie Ascend D de Huawei que incluye un procesador de cuatro núcleos. Y parece que los tiros irán por ahí. Máxima velocidad para acceder más rápido a las aplicaciones y agilizar el trabajo en un smartphone que, ahora sí, se convierte en un auténtico ordendor de bolsillo. En la misma línea HTC, con el OneX, ZTE, con su ZTE Era o LG con el Optimus 4x. La otra coreana, Samsung, sigue con su apuesta por los diferentes modelos Galaxy, aunque su punto fuerte en este evento ha estado en la Galaxy Tab 10,1″, que entre otras, transforma por primera vez a una tableta en un teléfono móvil, que incorpora, además de la voz, la función manos libres.


¿Y que hay en hacia el oeste? Pues, sinceramente, muy poco. Nokia, sigue intentando encontrarse, y aunque la gente parece estar convencida de su nueva apuesta junto con Microsoft (junto con las empresas chinas y coreanas, Nokia ha llenado hasta los topes su gigantesco stand), lo cierto es que sus terminales empiezan a despertar un  cierto aire «vintange», en los que los únicos que se salvan son los nuevos Lumias. Eso sí, ha presentado una estupenda cámara de 41 megapíxeles de resolución. Se trata del Nokia 808 PureView, que opera bajo la nueva versión de Symbian, Belle, pero que en el resto de características mantiene la tradicional estética y funcionalidad de cualquier teléfono Nokia.


¿Tabletas? Sí, pero no para trabajar

Desde la aparición en escena del iPad, se empezó a asegurar, en una campaña de marketing muy bien orquestada por Apple, que el futuro de la movilidad y del trabajo en movilidad se encontraba en las tabletas. Muchos auguraron la desaparición de los portátiles y todos los fabricantes se lanzaron desesperados a imitar el modelo de la manzana. Bueno, pues parece que la realidad es muy distinta y por lo visto en esta feria, a Apple se le puede empezar a ir acabando el chollo que tiene con su tableta. En primer lugar, porque durante el tiempo que he estado en este evento no he visto a un sólo ejecutivo, periodista, director de empresa, etc. que emplee una tableta para trabajar. Sí se utiliza para ver vídeos, presentaciones, leer documentos e incluso para manejar un CRM o un ERP, como demostraban Samsung y SAP. Así que lo que se sigue empleando de forma aplastante y brutal es el portátil, con lo que los ultrabooks tienen un mercado más que asegurado en detrimento de las tabletas. En segundo lugar, parece que Android le está tomando la delantera, y con mucho, a Apple en el terreno de las aplicaciones. Tanto en apps para smartphones como para tablets, la mayoría de las presentadas en MWC están diseñadas para Google, por delante de iOS.


Los problemas

Barcelona se hizo el pasado año con la que posiblemente es la feria tecnológica más rentable del mundo. Sin embargo, y a pesar de las recomendaciones realizadas desde la dirección del MWC el pasado año, los problemas se han vuelto a repetir. Según han confirmado a BYTE TI, desde la dirección se estuvo a punto de quitar la capitalidad mundial del móvil a la Ciudad Condal, por la huelga de transporte público prevista para esta semana. Al final, e in extremis, se alcanzó un acuerdo con los sindicatos del transporte. Así que lo que no es lógico es que la clase política catalana fuera incapaz de llegar a un acuerdo con los representantes de los trabajadores mucho antes. Este evento genera muchos puestos de trabajo, muchos ingresos y una buena imagen exterior tanto de la ciudad como de Cataluña y España. Así que sería útil que esta clase política se dedicara a cuidar este tipo de eventos y no intentar captar otro tipo de excentricidades como el EuroVegas, que nos volvería a convertir en el país de charanga y pandereta. También deberían cuidar lo que ocurre con los hoteles, pues aunque bien es cierto que los precios se han estabilizado (por imposición de los organizadores) no es menos cierto que son muchos los establecimientos hoteleros que incluso llegan a cuadriplicar el precio de las habitaciones en estas fechas.


Info actualizada en twitter : @byte_ti y @manuelnavarrorz

2 Comentarios

  1. Este artículo es bueno cuando informa, pero cuando se pone a dar opiniones pasa a ser patético.
    No es comprensible que en un artículo de nuevas tecnologías se opine sobre asuntos que no son de su incumbencia cuando se pone a opinar sobre los políticos catalanes al indicar: «esta clase política se dedicara a cuidar este tipo de eventos y no intentar captar otro tipo de excentricidades como el EuroVegas.» Como opinión no procede, a menos que se pretenda favorecer a Madrid como sede, claro.
    Zapatero, a tus zapatos.

    • Lamento mucho que la opinión del artículo te haya parecido patética. Siento no estar de acuerdo contigo puesto que en un artículo periodístico se pueden verter opiniones. Y siento discrepar contigo, puesto que como se informa en el mismo, Barcelona estuvo a un tris de perder la feria TI más importante del mundo por el sólo hecho de no haber alcanzado un acuerdo con los trabajadores de los transportes públicos mucho antes. Así que por tanto, en este caso, la política afecta a la tecnología. ¿Ah! y Madrid nunca se llevaría este evento: antes está deseando llevárselo París o Munich.